Científica de la UNAM impulsa baterías de sodio y reciclaje electrónico
- 13 ago 2025
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Especialista en materiales para dispositivos energéticos, la investigadora propone dos estrategias clave: sustituir el litio por sodio en las baterías y establecer un sistema de reciclaje de residuos electrónicos.

CampusMX
El futuro energético de México requiere soluciones innovadoras que reduzcan el impacto ambiental y garanticen el acceso a tecnologías limpias. Así lo planteó Marina Rincón, doctora en Química por la Universidad de California en Santa Bárbara y miembro del Instituto de Energías Renovables de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Especialista en materiales para dispositivos energéticos, la investigadora propone dos estrategias clave: sustituir el litio por sodio en las baterías y establecer un sistema de reciclaje de residuos electrónicos.
El poder del sodio
Rincón explicó que las baterías actuales comparten elementos estructurales con las celdas solares, y que su evolución ha dado paso a tecnologías híbridas como las fotobaterías, capaces de almacenar y transformar la energía solar en un mismo dispositivo.
Dentro de estos avances destaca el uso del sodio, un elemento abundante en la naturaleza y mucho más fácil de obtener que el litio. Esta alternativa no solo reduciría costos, sino que evitaría los impactos negativos de su extracción, como el agotamiento de recursos hídricos y el daño a comunidades.
Un problema sin atender: los residuos electrónicos
Otro reto urgente en el país es el reciclaje de baterías. La experta alertó sobre la falta de una política pública clara para recolectar y tratar dispositivos como celulares, tabletas, computadoras o autos eléctricos.
Estas baterías, una vez desechadas, contienen metales valiosos que podrían recuperarse. Sin embargo, al no contar con infraestructura adecuada, su mal manejo se traduce en contaminación y pérdida de recursos.
“Estamos desaprovechando materiales que podrían ser reutilizados, en lugar de seguir extrayendo del subsuelo o, peor aún, del fondo del mar”, advirtió.
Ciencia aplicada al servicio del planeta
La investigadora considera que la transición energética no depende solo de producir más energía limpia, sino de almacenarla de forma segura, económica y sostenible. Para ello, es necesario invertir en investigación, fomentar el reciclaje y buscar soluciones menos agresivas con el ambiente.
Desde su laboratorio en la UNAM, Marina Rincón forma parte de los esfuerzos científicos que buscan transformar el modelo energético mexicano hacia un esquema más justo, accesible y respetuoso con el entorno.



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